Por Stanley Foodman
La legislación fiscal de EE. UU., promulgada el 4 de julio, amplía las obligaciones de reporte para fideicomisos extranjeros y entidades con traspaso de ingresos, al tiempo que consolida disposiciones clave de la reforma de 2017. Para abogados, y asesores de individuos de alto patrimonio, esto marca una transición hacia una mayor transparencia transfronteriza y una aplicación más estricta.
Este Q&A estratégico describe dónde ha cambiado el perfil de riesgo y qué acciones deben priorizar los asesores para clientes con vínculos a EE. UU.
1. ¿Cuáles son los cambios más significativos?
La ley amplía el reporte para fideicomisos extranjeros y entidades con traspaso de ingresos, manteniendo al mismo tiempo los umbrales más altos del impuesto sobre sucesiones y donaciones. Para estructuras transfronterizas con propiedad en capas o componentes internacionales, las expectativas de transparencia son más altas y la fiscalización apuntará con fuerza a las brechas documentales.
2. ¿Quiénes están más expuestos?
Cualquier persona de EE. UU. vinculada a fideicomisos extranjeros o entidades multijurisdiccionales, incluidas oficinas familiares, fiduciarios e instituciones con estructuras de testaferros. El riesgo ya no se limita a la obligación tributaria: las debilidades estructurales y documentales ahora son detonantes de fiscalización.
3. ¿Qué deben abordar los asesores en el reporte y la estructuración?
Los expedientes legales, fiscales y de cumplimiento deben estar alineados entre FATCA, CRS y la documentación interna. Las definiciones de titularidad, control y sustancia económica armonizarse conforme a las interpretaciones regulatorias en evolución. Las revisiones deben ir más allá del análisis fiscal para evaluar la gobernanza y las estructuras de control.
4. ¿Existen plazos inmediatos?
Sí. Algunas disposiciones entran en vigor en 2025 y 2026, pero la fiscalización comenzará antes. Las instituciones deben actualizar los registros de titularidad, reevaluar la documentación de los fideicomisos e identificar las concentraciones de riesgo desde ahora.
5. ¿Qué puntos ciegos están surgiendo?
- Dependencia excesiva en tecnología que no logra conciliar gobernanza y riesgo.
- Estructuras heredadas supuestamente seguras que no han sido revisadas recientemente.
- Documentación inconsistente de titularidad y control entre jurisdicciones.
6. ¿Qué significa estar listo para auditoría ahora?
La documentación debe resistir la revisión de reguladores, contrapartes y autoridades fiscales extranjeras. Esto requiere datos armonizados entre FATCA, CRS, CTA y CARF, con evidencia clara de titularidad, control y sustancia económica.
7. ¿Cuál es la perspectiva a dos años?
Se espera una aplicación más rápida y un intercambio de información transfronterizo más estricto. Las instituciones que se retrasen enfrentarán mayor escrutinio y menos opciones. La percepción que tengan los clientes sobre la preparación influirá cada vez más en la reputación y en las relaciones comerciales.
Acciones Estratégicas para Abogados y Asesores
- Iniciar revisiones coordinadas de expedientes legales, fiscales y de cumplimiento.
- Actualizar la documentación de fideicomisos para alinearla con las definiciones actuales de titularidad, control y sustancia.
- Mapear portafolios para identificar conflictos de reporte entre FATCA, CRS, CTA y CARF.
- Probar los marcos de gobernanza frente a posibles consultas regulatorias.
- Remediar vulnerabilidades en entidades heredadas.
Las instituciones y asesores que cierren estas brechas ahora reducirán la exposición a sanciones, preservarán la credibilidad institucional y fortalecerán su posición en un entorno regulatorio cada vez más exigente.